Fernando Llort Choussy
(Otro ejemplo de excelencia)
Nació el 7 de abril de 1949 en San Salvador, El Salvador, uno de los seis hijos del hogar formado por Baltasar Llort y Victoria Choussy. Llort es de ascendencia española: su abuelo, Pablo Llort Angles, originario de España, se estableció en El Salvador en 1897.
El trabajo de Fernando Llort comienza a desarrollarse durante su estadía en Francia, cerca de 1968, con trabajos marcados por el interés por nuestras culturas ancestrales y el sentido de identidad. A su regreso a El Salvador, en 1971, su obra se distingue por el uso del collage, los materiales tridimensionales y cierta afinidad con la abstracción. Esto se hace evidente en el uso de piezas de madera, y tela, así como la utilización de texturas en algunas superficies. Este momento inicial en el trabajo de Llort representa una etapa de búsqueda especialmente interesante, en cuanto se encuentra apartada totalmente de los principios académicos que regían a otros artistas salvadoreños en ese momento. Las piezas tienen un carácter fresco, expresivo y desenfadado; en algunas ya se perfila el uso de simbología religiosa, la utilización de la línea, el dibujo, y de elementos de la naturaleza.
La naturaleza, el ambiente rural y la sencillez de los habitantes del municipio de La Palmaen 1972, contrastaban con el ambiente de desasosiego político que se estaba gestando en San Salvador y que después de un periodo complicado habría de estallar, al final de esa década, en el conflicto armado. Para Fernando Llort,La Palma representaba más que un escape de su cotidianeidad, una puerta que conducía a múltiples posibilidades que correspondían a sus deseos de desarrollo artístico, el de encontrar un propósito para su trabajo, y el poder sentirse libre de las ataduras tradicionales de la sociedad salvadoreña. En el contexto de El Salvador de los años setenta, la idea de que un joven de clase media decidiera apartarse de la sociedad y de su familia para irse a vivir a un pueblo, debió haber levantado más de alguna ceja, por decir lo menos. Este posicionamiento poco convencional vino a sentar precedentes en los que ahora ni siquiera pensamos cuando vemos el desarrollo turístico de otros pueblos como Ataco o Alegría.
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El lenguaje desarrollado por Llort a partir de1972, ha sido interiorizado por los salvadoreños y forma ya parte de la cultura visual de la republica. En su afán por hacer arte y beneficiar a los habitantes dela Palma, Llort ha sentando precedentes importantes de cooperación y transversalidad entre el arte y la comunidad. Dejando del lado las convenciones, y auxiliado por una metodología clara y directa, logro establecer una iconografía para expresar sus ideas de harmonía paz y convivencia, en un momento en que el país se hundía en la vorágine de la guerra. Quizás sea esta coincidencia histórica la que confiere a su obra personal el atractivo y el misterio de lo utópico.
Es difícil pensar en el trabajo de Llort sin pensar en artesanía. La selección de trabajos que mostramos es una rara oportunidad de apreciar la obra de Fernando Llort en su dimensión original. Esperamos que esta muestra invite al público a reflexionar sobre el tema de la identidad cultural, y de un futuro construido por una sociedad pacifica, armoniosa y trabajadora como la que habita en los paisajes de Llort.